sábado, 11 de mayo de 2013

Los hombres y la Educación Infantil



Buenas tardes a todos y todas. ¿Qué tal? ¿Bien? Y eso.

Como ya sabréis (y si no los sabéis, os lo digo), me encuentro cursando el ciclo de Grado Superior de Educación Infantil. Unos estudios sobre los cuales a menudo oigo decir que “son de chicas”. Guay. Hablemos de ello.

¿Por qué la educación infantil se considera un ámbito femenino? Históricamente, el cuidado tanto del hogar como de los hijos de la unidad familiar correspondía, casi por decreto, a la mujer de la casa. Afortunadamente, esta concepción arcaica ha pasado a mejor vida actualmente, ya que tanto hombres como mujeres participan de manera activa en estas labores.

Y si en los hogares el hecho de educar a los pequeños era propio de la mujer de la casa, lo mismo ocurría en el ámbito profesional. Si regresamos 20 años en el tiempo, prácticamente la totalidad de los trabajadores de centros de infancia, escuelas infantiles, kindergartens... eran mujeres.

Otra razón viene dada por la educación que todos y cada uno de nosotros hemos recibido. Todo el entramado educativo de este país trata de segregarnos por sexos (toma frase lapidaria para empezar el alegato). ¿Por qué digo esto? Desde que nacemos, nos ofrecen unos juguetes y unos juegos adecuados a tu sexo. Si eres un niño te ofrecerán construcciones y cochecitos, y si eres niña, muñecas y cocinitas.

Podéis pensar que, hostia, son juguetes de cuando tienes tres años y no tienen ninguna consecuencia en el futuro. Falso.

A los hombres, con esas construcciones se nos impulsa a desarrollar más el hemisferio izquierdo del cerebro, la parte racional. Aquella parte encargada de la lógica y las matemáticas, con lo que se están sentando las bases para encaminarnos a estudios relacionados con ingenierías, que son aquellos mayoritariamente masculinos.

En el caso de las mujeres, en cambio, con esos juegos de cocinitas y muñecas, se busca un desarrollo mayor del hemisferio cerebral derecho, el cual controla la parte más emocional y sentimental. ¿A qué tipo de estudios dirige esta manera de educar? Efectivamente; a la educación infantil.

De todas formas, y gracias a los cambios que ha ido dando la sociedad, tanto hombres como mujeres elegimos estudios “no adecuados a nuestro sexo”, lo cual enriquece, desde mi punto de vista, la sociedad en general, ya que en todos y cada uno de los ámbitos se precisan ambos sexos.

Retomemos el tema, que me he ido un poco demasiado por las ramas. A lo que quería llegar es que los chicos que estamos metidos en este mundo no acabamos de ser comprendidos por la sociedad. Muchos de nosotros hemos escuchado aquello de “¿Educación Infantil? Si es de tías” o incluso alguna mirada atónita de padres que acuden a los centros donde hacemos prácticas cuando ven a un chico cambiándole los pañales a su pequeño. Sinceramente, no acabo de entender esa incredulidad. Prefiero no pensar que piensan de nosotros cuando nos miran como nos miran (algunos, no todos).

Y digo no todos porque también he recibido el apoyo de padres que afirman, con un precioso criterio, que “qué bien que haya chicos en las escuelas, ya era hora”.

En la actualidad, cada vez somos más los hombres que iniciamos estudios de Educación Infantil, y, esperemos, cada vez más los que nos incorporamos al mundo laboral en este sector. Y queremos ser cada vez más, por el bien de la educación en este país, y sobre todo, por el bien de la igualdad en sectores en los que nunca antes la ha habido.

Espero hayáis disfrutado con esta gran chapa.

Gracias por leerla.

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